Cerámica

Azulejos de la capilla de Santa Ana

Se trata de una cerámica de procedencia valenciana, de la segunda mitad del siglo XVIII, que representa seis motivos sobre la ascendencia y el nacimiento de Jesús. Los temas son los siguientes: árbol genealógico de María, desprecio del gran sacerdote a San Joaquín, presentación de María en el templo, esponsales con San José, anunciación y nacimiento del niño Jesús.

Cabe destacar que en la colocación actual de los azulejos hay una serie de errores, lo que hace pensar que la disposición primitiva probablemente no fue la misma. El estado de conservación es malo: hay muchos rotos y fragmentados.

De sus autores solo sabemos que eran valencianos. La escuela valenciana era mucho más colorista y naturalista que la catalana, y además sus disposiciones no eran tan esquemáticas, ya que el artista valenciano dominaba el dibujo.

En los paneles del santuario de Gràcia se pueden ver una serie de características que hacen pensar en un barroco ya en sus últimos tiempos, que utiliza recursos de gran efectismo como arquitecturas, cortinajes, putti, ornamentación vegetal y de frutas, e incluso la orla rococó tan repetida y tan propia de la escuela valenciana.

Se ha aplicado una extensa gama de colores que va del amarillo y verde (en distintas tonalidades), pasando por el azul hasta el morado.

Los paneles de Gràcia, junto con los de Porreres y Muro, son los únicos exponentes de la escuela valenciana en Mallorca, lo que los convierte en un patrimonio artístico de gran valor.